10 de mayo de 2023

Instrumentos de control

Luigi Russolo


El golpe recibido el 1 de mayo fue muy duro, nos sumergió en la soledad y abandono más cruel hasta ahora vivido. En momentos en que la inflación se tragó nuestros ingresos, el apoderado de Miraflores vociferando consignas gastadas nos anuncia que no habrá aumento y no explica por qué, solo trató de enredar con unos bonos que no perciben todos, es más les llega a unos pocos. Todo sin un plan de ajustes, sin justificación que se entienda o que hayan explicado. Todos quedamos solos con nuestros problemas particulares que cada vez se hacen más urgentes. Empobrecidos como nunca en medio de una inflación brutal. La soledad es un instrumento de control de los regímenes autoritarios. Esa soledad que no se refiere a falta de personas a nuestro alrededor, ni auditorios que aplaudan. Se trata de la soledad en la solución de los problemas vitales, básicos que conducen a sentir mucho miedo y que nos separa de nuestra condición humana. El total irrespeto de los derechos humanos fue la obra proyectada en día del trabajador.

La sociedad no reacciona a semejante desparpajo mortal porque hemos sido sometidos progresivamente. Antes hubiese sido inconcebible un maltrato de esta envergadura. El aislamiento y el terror ha ido creciendo y se crearon las condiciones para una sociedad sin canales de defensa. Solo, desprotegidos y aislados para echarnos en cara nuestra condición de esclavitud. Soporta, flota, respira hondo y pide ayuda a quien puedas. Si no tienes quien te ayude, estarás condenado a irte si aun puedes o a morir abandonado y solo. Ya hemos visto casos. Encuentran vías para hacer de nuestra soledad un estado permanente. Hannah Arendt, encontró que en la soledad está la esencia de un gobierno totalitario y el terreno del terror. La soledad argüía “es una de las experiencias más radicales y desesperada de la humanidad” Todos nos sentimos muy solos este 1 de mayo. Pasará a la historia como el lunes cruel y mortal.

Es imposible empezar de nuevo siendo honrados, no tenemos con qué. Destruida nuestra capacidad humana para actuar y sin ética, con un pensamiento limitado por la falta de formación e investigación vivimos en una especie de desierto saqueador. No importa las consecuencias puesto que no hay justicia. Asegúrate algunos padrinos con poder y cáele al botín como un animal.  Es menos peligroso que registrar basureros y quedar intoxicados. Este 1 de mayo aprendimos lo que es tener un déspota gobernando que te desprecia. Aprendimos que todo se improvisa y el hambre no se sacia. Quedamos solos sin sueldos y con facturas cada vez más altas. Aprendimos con toda la crueldad posible que los alimentos aumentan y nuestro poder adquisitivo baja. Nos hicieron cínicos, descreídos, desconfiados hasta de nuestro propio criterio y despreciando nuestros propios valores. Separados de nuestra realidad y saltando de una posibilidad a otra sin cristalizar ninguna. Peleados entre nosotros y con los mismos discursos demagógicos que ya ni sus familiares creen.

Es a lo que más le temía Hannah Arendt, a esa desconexión consigo misma. En una oportunidad le escribe a su marido: “Sencillamente no puedo exponerme ante el público cinco veces por semana: es decir, no salir nunca del ojo público. Es como si tuviera que ir por ahí buscándome a mí misma”. Hacerse compañía con los propios pensamientos es el fin de por qué escribo. Para ordenarme y no terminar de enloquecer. Para no perder la capacidad de pensar y afianzar mis criterios y valores.

 

 

 

3 de mayo de 2023

Excepcional poeta

Rafael Cadenas


Rafael Cadenas rompe todos los moldes convencionales de una persona exitosa. Es reconocido mundialmente menos en su país y él no se da por enterado o no le importa. Es tímido, aislado, no le gustan los premios, lo asustan. No es amigo de reuniones y de conversaciones con grupos de personas. Se mantiene pensativo y abstraído de tanta agresividad y malos tratos. Uno se lo puede encontrar con regularidad en el Buscón, librería pequeña y acogedora en el Paseo Las Mercedes. Allí ha hecho amistad con Katyna Henríquez, gerente de la librería y sin duda ha encontrado un espacio que le es acogedor, grato. No es fácil para una personalidad difícil para el intercambio social.

Un venezolano que se destaca por su poesía y hermoso manejo de nuestro lenguaje precisamente en tiempos de oscuridad y perversión del español. Época en que predomina la destrucción y lo feo. Surge este gran creador para decirnos “si se puede”. Perseverancia y dejarse permear por lo que realmente se es. No perder el tiempo con poses y falsedades ante las cámaras. La apariencia y las caretas que nos esconden a nosotros mismos lo que reamente somos. Sin descubrirnos y llegar a nuestra esencia es imposible poder crear nuestra obra con valor para otros. Tocar el alma de quien contempla nuestro trabajo. Rafael Cadenas lo logró porque ese fue su principal búsqueda, él mismo, sus soledades y ritmos.

Encontró en la palabra las luces que perseguía y con verdadera adoración las fue venerando. Lo que le pasa en el mundo le sirve para juzgarse e interrogarse. Vivió muy vinculado a la política sin confundirse con doctrinas ni uniformes. Perteneció al Partido Comunista y fue exilado en la época de Pérez Giménez. Pero se encontró arropado de poesías y la hizo su motivo de vida. El jurado del Premio Cervantes dijo que Cadenas posee “la trascendencia de un creador que ha hecho de la poesía un motivo de su propia existencia y la ha llevado hasta alturas de excelencia en nuestra lengua”. Además, destacó que su obra "demuestra el poder transformador de la palabra cuando la lengua es llevada al límite de sus posibilidades creadoras”.

Acertadamente opinó que perdimos la democracia porque no logramos hacernos realmente demócratas, dejar que la libertad para crear el arte de vivir nos atravesara y nos transformara. La democracia no es un logro político es el triunfo del hombre civilizado sobre la barbarie y la mediocridad. Sigamos viviendo nuestra falsedad y nunca destacaremos en ninguna actividad y tendremos a nuestro país fracasado.  

Va transitando nuestras calles, observando la naturaleza y pensando quien sabe qué. Es sagrado su mundo privado. Tenemos la suerte de que los reyes de España lo hayan destacado precisamente en estos momentos. Lo necesitábamos, produjo en el país amable y bueno una gran alegría y una nueva esperanza. Que nos sirva como referente en nuestros pasos por venir.

Gracias Rafael Cadenas.

 

26 de abril de 2023

Irnos construyendo

Joan Miro


El humano nunca termina su dificultosa construcción, en cada acto coloca una nueva pieza de lo que lo representa en compañía de otros seres humanos. Son los actos los que hablan de nosotros. Esto es hacerse responsable de una imagen de lo que somos y no andar implorando perdón por las barbaridades perpetradas. Mientras más escandaloso sea su crimen no es merecedor de perdón sino de castigo. El mal radical que implica matar y torturar no admite clemencia, no se perdona ni se olvida. Solo admite un “nunca debió suceder” y el horror colectivo. Estas limitaciones y acuerdos es lo que hace humana la vida de las personas. Recordamos un pasado que compartimos y que nos fue mucho más grato entre otras menudencias porque el trato admitía proyectos conjuntos, sueños de futuro y respeto por nuestros símbolos.

Podemos hacernos los locos como si no fuéramos testigos y dolientes de nuestra destrucción. Podemos escoger vivir fuera de las leyes y tener el dinero como la única meta a alcanzar por cualquier vía. Podemos robar en complicidad con otros sin límites y sin contemplar el daño causado a la nación, pero no es válido después sorprenderse cuando son descubiertos y expuestos al conocimiento público. Fue su responsabilidad, el error de haber traicionado a su comunidad y haberse traicionado a sí mismos. Ahora la justicia es la que debe encargarse del adecuado castigo, debe ser conducida por hombres correctos y no otros asesinos. Ese es uno de nuestros peores obstáculos, todo ha sido permeado por la corrupción.

Ante este panorama de muerte y sufrimiento de gran parte de la población se nos ha hecho muy dura la existencia para andar teniendo clemencia con los principales responsables de que no hayamos podido tener salidas de un régimen que nos agobia y maltrata. Pedimos justicia cada vez más alto, gritamos y me temo se pasará a la acción propia del que patalea porque se ahoga. Las risitas cínicas del que se cree superior por un poder momentáneo, en cualquier momento quedarán congeladas. Dejen la amenazadera y el jueguito sádico con la población. Esto se les está saliendo de las manos y no hay, sino que repasar la historia para saber el destino probable de muchos tiranos.

Al errar el lugar y la responsabilidad en el actuar, los ciudadanos pierden confianza y respeto, solo queda una sociedad desmoralizada y colérica. Con hambre y amenazas se hace difícil acordar, negociar y pactar en futuras elecciones. Es tiempo de aspirar a una excelencia que no se observa ni asomada en las mejores películas. ¿A qué aspiramos? A tener buenos y eficientes gobernantes, que aseguren el confort necesario para vivir con dignidad. Solo entonces es que se puede pedir el interés por el debate público, para volverse a entusiasmar por la integridad social.  Mientras tanto seguiremos viviendo como describió F. Nietzsche al hombre moderno “Con esta insatisfacción es como vive el hombre moderno increíblemente mustio en medio de la literatura universal; tembloroso ante el arte y profundamente avergonzado. La voluntad de vivir en él se ha transformado en inercia y su amor por la verdad, el saber y la ciencia se han tornado en erudición. Todo se ha vuelto historicismo”

Recuperemos el orden social en nuestra nación, solo entonces, como individuos podremos retomar nuestros lugares, actuar con responsabilidad y ocuparnos de volver a crecer como personas.