8 de marzo de 2023

Ni tantas certezas

korupsi (corrupción)


Es cierto que nos apoyamos, para poder orientarnos en la vida, en algunas certezas, pero todo lo que vamos luego construyendo puede ponerse en duda. No conocemos de forma cierta los pasos que hay que ir dando en nuestra lucha contra el autoritarismo, hay que irlos construyendo e implementando según el momento y las circunstancias. Pero una vez acordado el plan colectivamente debemos seguirlo con constancia y determinación. Creer que siempre tenemos ideas más claras que los otros y tratar de imponerlas nos conduce a pasiones, pleitos y divisiones sin remedio y sin sentido. Siempre tendremos diferencias eso es inevitable. Pretender alcanzar justicia y virtud colectiva es una tarea un poco ardua en una sociedad que se dejó ganar por el vicio y la impunidad.

Estamos sobre cargados por urgencias y amenazas lo que no nos deja espacio para programar como ha de ser nuestro futuro. La competencia de quien llega primero obliga a presentar proyectos llenos de promesas irrealizables. Dinu Garber lo señala en una conferencia que dictó en la ULA “En tiempos de crisis, para decirlo en breve, no queda tiempo, al menos no el requerido, para ejercer la más humana de las actividades, que no es otra que la de prefigurar la vida; sucede que las exigencias del presente no permiten ocuparse suficientemente de la construcción del futuro. De allí, en tanto signada por el presente, la vida en épocas de crisis se convierte en vida eminentemente presencial. Pero ocuparse del mero presente es el rasgo propio de lo animal. Es por esto que el ser humano no puede vivir indefinidamente en crisis sin perder su condición de tal”

No nos pasemos para las filas del que todo lo pone en duda exigiendo criterios de verdad imposibles de alcanzar y más en estos momentos. Hay verdades en las que creemos, estas son nuestras certezas que no abandonamos por más que nos mareen con propaganda. Es nuestra verdad que para poder cambiar la realidad que nos agobia debemos cambiar a este gobierno, que se vayan y nos dejen construir sobre las ruinas que quedan, es nuestra meta. Para poder acercarnos a este objetivo se nos está invitando a retomar la vía electoral. Esa es nuestra verdad que debemos abordar con proyectos coherentes y racionales. Siempre podrá ser perfeccionado con el aporte del país competente. Un factor juega en contra de nuestra credibilidad y mantiene a gran parte de la población escéptica, tanto mediocres queriendo figurar.  Ningún ser ignorante busca conocimiento ni intercambia ideas que provoquen acuerdos esenciales. Convencida estoy que este es nuestro principal escollo.

Para Wittgenstein las certezas son nuestras referencias sobre las cuales le damos sentido a lo inmediato. Es la forma como miramos nuestro mundo. Esta costra maloliente de la corrupción y la mentira constante no ha permitido que surja con todas sus armas la sociedad competente y preparada. Se comienzan a ver ciertos valores que comienzan a despuntar. Espero vayan desplazando a este tapón de la verdad. No hay seres superiores ni más fuertes, nuestro mundo, el que queremos, tenemos que construirlo y abriéndole camino con nuestras certezas colectivas. Nadie nos hará la tarea. Pero las certezas tienen un costo que es la coherencia. No podemos querer salir de este régimen y andar coqueteando con el poder. El compromiso con los amigos del camino es nuestra libertad.

 

1 de marzo de 2023

El terror escala

Andrew Ferez


La herramienta por excelencia para lograr tener a una población sometida es el miedo. Los gobiernos autoritarios que son déspotas e inescrupulosos por definición no dudan en utilizarlo y mantener a la población obligada a obedecer. El terror actúa sobre la mente que comprende el peligro y trata de alguna forma de reducirlo. El ser amenazado se escode, trata de pasar desapercibido, se guarda sus opiniones y sonríe con expresión bobalicona. Solo le interesa no ser amenazado y al poder le interesa que exista el terror para asegurarse el poder sin amenazas. El ciudadano teme que le arrebaten la vida y el gobierno teme que le arrebaten el poder.

Cualquier método efectivo será utilizado para que esa población rabiosa no se acerque. El hambre, la represión sin límites, la prohibición de las manifestaciones y el cierre de los medios de comunicación. Mientras mas gente se vaya del país y mas tiempo estemos sometidos se irán agotando las fuerzas de la resistencia. Estamos escalando en los métodos de amedrentamiento. En Maracaibo esta semana se produjeron dos hechos alarmantes, personas fuertemente armadas se presentaron en dos automercados y mataron a varias personas.  En otro establecimiento lanzaron una granada. Total, que ya son tres atentados en una semana.

La reacción para aminorar el terror es una explicación inmediata de cobro de vacuna. El hecho es que cualquiera puede ser víctima de un delincuente armado disparando contra ciudadanos en sus labores cotidianas. No se investiga, ni se piensa mas allá. En realidad, es subir otro escalón en el uso de la violencia cuando se comienza a reaccionar con el reclamo de sueldos y salarios y las primarias para elegir un candidato único. No sé hasta donde puedan llegar, pero no hay duda que un gobierno como el que tenemos no tiene límite ni respeto por ningún derecho. Hasta el cansancio se ha denunciado sus métodos delincuenciales. Estos actos son actos terroristas y debemos verlo de frente sin adornarlos ni suavizarlos. Por supuesto, no se trata aun de un ejército insurreccional como el que vimos en Colombia por tanto tiempo. Pero en eso puede derivar, para luchar contra esta mafia con efectividad necesitamos entender cómo operan.

 La aplicación de la justicia solo está actuando contra la disidencia que en este momento es visto como lo mas peligros para lo establecido. Si aceptamos el monopolio de la violencia por los que gobiernan y renunciamos a nuestros derechos, nos callamos y trabajamos por sueldos miserables recibiremos protección y seguridad y bien ingenuos seremos si aún les creemos. Mientras estemos aterrorizados nos domina una parálisis y no podremos decidir. El ser con miedo está anulado.

Ya Deleuze lo había advertido: “Porque la incertidumbre personal no es una duda exterior a lo que ocurre, sino una estructura objetiva del acontecimiento mismo, en tanto que va siempre en dos sentidos a la vez, y que descuartiza al sujeto según esta doble dirección” Es el debilitamiento del pacto hobbesiano de obediencia a cambio de protección, que pueden tener la seguridad que no tendremos mientras los delincuentes estén gobernando.

 

 

22 de febrero de 2023

Un mundo loco

 

Ray Mackey (fotografía)


Se nos acaba un organizador para orientarnos, se caen los criterios y se abren otras coordenadas para analizar y entender nuestra realidad. Tendremos que adaptarnos o seguir nadando contra corriente. Algunos nacimos con el complejo del Salmon y, que yo sepa, eso no se opera. No puedes arrancarlo de tu cuerpo y tener un cambio en tu anatomía. No se pueden operar tampoco las creencias fuertemente arraigadas en tu mundo y trasmitidas de generación en generación. Llegamos al futuro y no se si tuvimos un feliz aterrizaje, no he podido saberlo desde mi desgonzada y sorprendente vida. Todo lo que parece no es y lo inverosímil pasó a ser. Esa tranquilidad naturalidad con la que se aceptaba a un hijo, varón o hembra ya quedó en el recuerdo de abuelos y será narrado en las historias y anécdotas de los parlachines viejos. Se les oirá con ternura y una aceptación benévola.

No señor ahora usted no sabe si tuvo un varón o una hembra, hay que esperar a que él mismo lo relate cundo tenga capacidad de hablar y manifestarse. Un equipo de cirujanos bien formados con sus bisturís prestos estarán allí para hacer las modificaciones que su cuerpo amerita. Aquello de la vergüenza o los closets de refugio son cosas del pasado. Esa solapada discriminación de colores en el vestir no separará más nunca a los bebés que ya aparecen llegar con sus ojos pelados y sorprendidos. Ahora se vestirán con ropa trasparentes y pinchos en sus cabecitas y rodillas. Tiras plateadas y bordadas con cabezas de dragones y monstruos que se irán descubriendo cuando desembarquen los nuevos visitantes. No falta mucho para que podamos reunirnos y sentarlos en nuestra mesa, probaremos los manjares traídos del otro mundo. Se acabó la monotonía de los sabores y de los ruidos de los idiomas.

Todo aquel que se empeñe en seguir viendo el mundo tan simple como su pensamiento lleno de ideas prejuiciadas se lo indique será poco a poco marginado y empujado al abismo de una tierra que dejará de ser redonda y dar vueltas en una órbita sin sentido. Ya no será necesario pensar, ¿para qué?, otro le indicará qué hacer, como hacerlo, y sobre todo cuando hacerlo. La indecisión, el titubeo y la duda serán palabras en desuso por la pérdida de significado. Pero un nuevo mal se apoderará de las ciudades y campos y se esparcirá como una pandemia: el fastidio. A bostezar en concierto de gruñidos bien entonados formarán los nuevos coros de las iglesias. Mientras flotamos en nubes de santidad y complacencia con expresiones bobaliconas. Juguemos al carnaval y dejemos la diatriba inútil en búsqueda de libertad. Cuando lo ideal es estar fuertemente atados a una ideología y a la tutoría de los viejos sabios.

Es un triunfo haber dejado atrás ese mundo simple guiado por principios de convivencia y la sospecha como referente. Se acabarán los fantasmas acechando detrás de las puertas y debajo de la cama. No seremos empujados a colaborar con una comunidad en la que nos metieron a los trompicones. El individualismo triunfó y nos preparamos para autoabastecernos, nada de deberle nada a nadie. Se acabó.

A lo mejor llegan los platillos y si no quedan horrorizados y se van serán una alternativa de escape.

Disculpen por este mundo loco pero yo no lo inventé.