1 de febrero de 2023

Las movilizaciones hablan claro

Juan Genoves


Venezuela tiene un largo historial de batallas contra las dictaduras. Cuando creíamos que ya descansaríamos en una sólida democracia volvió a triunfar el resentimiento y las fantasías hedonistas. Se instaló un proceso muy pernicioso que provocó una gran revuelta y la destrucción de todo lo logrado. Una democracia que resultó muy débil y con un soplido de los aventureros se derrumbó. Vuelta a empezar con una pasmosa pasividad social. Los enemigos de nuestras libertades resultaron ser mucho más hábiles. No es poca cosa el atraso que hemos sufrido. Vestidos de redentores laicos, predicadores de principios fuera de todo análisis y discusión, doctrinas improvisadas, devolvieron la irracionalidad semirreligiosa para suplantar la política del intercambio de ideas y la participación ciudadana.

La Generación del 28 que desafió a la dictadura gomecista lucharon por volver a darle a la palabra y al diálogo un lugar importante para nuestro entendimiento como nación. Antes de la muerte de Gómez aquí se resolvía todo con el uso de las armas y el leguaje belicista. El propósito era salir del caudillo para poder acordar y no imponer otro caudillo. Estos hombres valientes y bien formados provenían de las Universidades. Se comienzan a ver las movilizaciones de los ciudadanos exigiendo sus derechos y sus espacios después de la muerte del dictador. La democracia comienza a demandar y los habitantes de una tierra a ser ciudadanos de una Nación. Esta es la importancia que tienen las movilizaciones y no es poca cosa. Hablan más alto y claro que cualquier discurso.

El viejo sistema político comienza a ceder y en el año 1936 se firma la constitución con Eleazar López Contreras en la presidencia. Es la primera Constitución política de Venezuela después de Gómez y su férrea dictadura. Era novedoso en una población que resolvía sus diferencias a tiros. Escenarios a los que nos quisieron llevar y que hemos resistido a pesar de que se dejan colar algunos vientos revoltosos. Estamos nuevamente hablando en la calle y pidiendo lo que es justo para los diferentes profesionales y trabajadores sin los que es imposible hacer país. El trabajo y la educación no se pueden reemplazar con doctrinas desgastadas y en desuso.

Mucho tendremos que comenzar a construir, una de las urgentes son las organizaciones políticas para poder debatir las características de la nación que queremos. Volver a conquistar la paz y el razonamiento que nos permita entender en toda su dimensión lo peligroso que llegan a ser los aventureros. Volver al caudillismo a finales del siglo XX fue negar nuevamente la política y la modernidad, pero ya con otra población que vivió 40 años en democracia y que egresó de nuestras universidades. Aunque hemos sufrido la diáspora y tenemos muchos de nuestros profesionales fuera del país. Esta también ha sido una pérdida importante y dolorosa. Por ahora la política todavía agoniza, con esas sentencias delirantes de “un gobierno haciendo patria y todo el que contraríe es un traidor” que era el discurso utilizado por Gómez.

Debemos persistir con las movilizaciones, con demandas bien definidas para no diluirnos en fantasías e ilusiones semirreligiosa.  Queremos ser un país no una congregación, ni un cuartel con seres uniformados y obedientes a una sola voz, la voz del caudillo.

 

25 de enero de 2023

Unión contra el autoritarismo

 

Pawel Kueznski


Se habla mucho del peligro que corren las democracias con esta embestida de los autoritarios iracundos que salieron a cornear a cualquier democracia descuidada. Las bestias se unen para atacar los derechos humanos, ciudadanos maltratados que han tenido que retroceder asombrados según nos informa “Libertad en el mundo”. Se expanden los gobiernos autoritarios y parecieran ya superando a la democracia como modelo de gobierno. No andan muy despistados dan golpes con certeza sabiendo que nuestro gran defecto es la dificultad en el acuerdo para efectivos planes de rescate de las conquistas logradas. Podemos leer en el “Informe libertad en el mundo” lo siguiente:

“Un total de 60 países sufrieron disminuciones en los derechos políticos y libertades civiles durante el año pasado, mientras que solo 25 mejoraron. Menos países experimentaron mejorías en 2021 que en cualquier otro año desde que comenzó el período actual de declive democrático global. Al día de hoy, alrededor del 38% de la población mundial vive en países calificados como No Libres, la proporción más alta desde 1997. Solo dos de cada 10 personas viven en países Libres”.

Se ayudan los autoritarios entre si en una guerra no tradicional que emprendieron silenciosamente. Los gobiernos de Rusia, China y Turquía han apoyado económicamente al régimen de Maduro, contrarrestando cualquier sanción impuesta por países demócratas del mundo. Se hacen elecciones amañadas y con feroces represiones. Las estrategias son caricaturescas por lo repetidas y descaradas, echando en cara que tienen la guerra asegurada. Actúan con desfachatez y arrogancia. Mientras suprimen todo derecho ellos cantan y bailan. Por supuesto causan indignación y con ello se dificulta más la unión para defendernos. El malestar no permite el lazo social, conduce mas bien al aislamiento de la sobrevivencia.

Esta perspectiva te hace apoyar con todas las fuerzas a Ucrania. Esta invasión por parte de Rusia no puede prosperar. Todas las democracias del mundo están en riesgo y es hora de defenderlas a como de lugar. Pero qué vemos un mundo democrático titubeando cuando la reacción debe ser contundente. Es por ello, por esta diferencia que el autoritarismo viene ganando terreno. Sería terrible un mundo de dictadores y perder los derechos conquistados después de largos años dando la batalla en favor del progreso y la justicia.

Sin embargo, no todo está perdido para los demócratas esas fuerzas para seguir luchando están allí, aunque parecían adormecidas. Así declara Abramowitz “Desde Sudán hasta Myanmar, la gente común sigue arriesgando su vida y su sustento para exigir sus derechos y libertades. Los gobiernos y las sociedades democráticas deben apoyar este deseo fundamental de libertad y construir un mundo en el que finalmente se cumpla” En Venezuela se comienza a experimentar la fuerza de la sociedad con sus líderes naturales, las organizaciones de base reclamando sus salarios y pensiones que se los comió el gordiflón aposentado en Miraflores. De tanto tragar parece un mamut resoplando antes de embestir.

Se ve bien encaminada las protestas por todo el país. Veremos qué pasa el 23 de enero, nuestro día en que celebramos la caída de Pérez Jiménez.  Por supuesto no los dejarán llegar a Caracas, pero se protestará en cada región. El 2023 apareció portando una lucecita o quizás es una estrella de libertad. Qué los dioses nos sean favorables.

18 de enero de 2023

Favor no molestar

Igor Morski


Para que el totalitarismo pueda apoderarse del alma humana es necesario lograr su aislamiento. Mientras más solo esté un ser humano mas vulnerable se encuentra para entregarse sin resistencia. La soledad antiguamente se reducía a muy pequeños porcentajes de la población. Hoy podríamos decir que se ha convertido a una forma de vida y como decía Jung es peligrosa porque se vuelve adictiva. Es parte del recetario que siguen los dictadores para lograr su dominio. El uso del aislamiento y del terror propician el ambiente para la penetración ideológica. Ya lo describía Hannah Arendt cuando ´nos habla de cómo se hace posible la dominación de grandes poblaciones o de un país en su totalidad. A pesar de que es parte de la condición humana, el estar solo períodos de tiempo si se hace perenne sin posibilidades de alternar el ser humano va perdiendo la capacidad de razonar.

El razonar requiere de la confrontación de las ideas con otro que nos sirvan de interlocutor si no hay esta posibilidad el pensamiento se hace estéril y repetitivo. Es en este terreno que las ideologías se apropian de nuestras ideas. Esto unido a la propaganda que es un bombardeo en un terreno fértil para germinar. Todos experimentamos la soledad de una forma distinta y al tratar de describirla nos encontramos sin los términos apropiados. Unos son más propicios para disfrutarla y hacer útil su experiencia. Yo diría que un intelectual es una persona inclinada a la soledad. Hay otros que gustan estar constantemente rodeados de otros seres con sus bullas y chácharas. Una música estridente usada precisamente para no pensar. Esos seres del barullo también son seres muy solitarios. Así que cada quien debería escoger como quiere vivir y de cual ambiente se rodea.

En nuestro país lo vemos con mucha claridad. Pasamos de ser una población muy bulliciosa a reclamar silencio. Nos molesta terriblemente esos vallenatos típicos de los barrios que ponían los viernes y duraban hasta el lunes. Tenía un primo que vivía cerca de un barrio y optó por aprenderlos y cantar con ellos. Claro, atormentaba a la familia, pero él decía que era la única forma de no enloquecer. No logró poner a cantar a los otros miembros de la familia que eligieron comprar una gran corneta y poner otro tipo de música a todo volumen. Emprendieron así una guerra musical que terminó con una especie de armisticio, de mutuo acuerdo comenzaron a ir, todos los fines de semana, a una finca que tenían produciendo leche. En ese ambiente bucólico de bellos atardeceres, pájaros, flores y vacas se podía encontrar los espacios requeridos.

Esos grupos humanos bulliciosos no son amigos reunidos intercambiando alegrías y tristezas son masas de seres indiferenciados sumergidos en sus propios intereses e ideas. Fastidiosos, repetitivos. No son conexiones humanas las que se establecen, mas bien seres tratando de huir de la soledad por la peor puerta de emergencia. Cada vez estarán y se sentirán más solos. Las instrucciones para la hegemonía son, debilitar las instituciones, crecimiento de las masas y partidos políticos regidos por ideologías de grupos de interés. Se puede estar rodeados de gente, pero abandonados. Esta condición decía Arendt “es una de las experiencias más radicales y desesperadas de la humanidad” es esta una forma de destruir la capacidad humana de moverse, de actuar y pensar. La verdadera soledad radica en un pensamiento separado de la realidad, dominados por demandas provenientes de la ideología. Aquí estamos solos y solos queremos estar, cada quien con su letrero “Favor no molestar”.